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“LA SOSTENIBILIDAD SÍ ES UNA CUESTIÓN SOCIAL”

Un buen ejemplo del impacto del Programa de Pequeños Subsidios (PPS) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) es el cambio registrado en la calidad de vida en la comunidad El Recodo, en Padre Las Casas (Azua), luego de que fuera instalada la hidroeléctrica en la parte alta del río Las Cuevas en 2009. “Cuando llegué en el 2007 por primera vez para trabajar el estudio me chocó mucho que fuera una comunidad extremadamente pobre y muy dependiente de donaciones externas y además no tenía un tejido social fuerte, pues había sido reconstruida después de 1998, porque el ciclón George destruyó todas las casas”, explica Michela Izzo, directora ejecutiva de la fundación Guakía Ambiente, socia local del PPS. Con la contribución de una iglesia, lograron construir casitas con paredes de cemento, pero solo lo esencial. “Volví en 2011 y ahora en el 2018, hace unas semanas, después de siete años, y me impresionó el impacto que ha tenido el proyecto. De 92 familias que había en 2009, ahora son más de 190 y de estas 160 están conectadas al sistema eléctrico, manejándose con menos de 10 kilovatios de electricidad”. Izzo destaca la regla que implementan para tener luz 24 horas al día. “Tienen un programa. Como son 160 familias conectadas con 10 kilovatios, a las 6:00 de la tarde todo el mundo desconecta la nevera y la vuelven a conectar a las 11:00 de la noche; de esta manera nunca tienen apagones”. La comunidad contactó nuevamente a Michela porque quieren explorar otras fuentes de energía limpia para ampliar el sistema. “Después de la electrificación, de tener una escuela que llegaba a octavo de primaria ahora tienen un liceo con 300 estudiantes, una clínica rural y solicitudes de más familias que están regresando a la comunidad”.
Enlace con la comunidad Como institución,Guakía Ambiente se creó en 2008 como soporte del PPS a nivel local, un acuerdo de colaboración que permite canalizar los fondos para las comunidades. “Surgió porque creemos que el modelo propuesto por el PPS funciona y es sostenible. Nos dijimos que tenemos que buscar un mecanismo para replicarlo y fortalecerlo, para que las acciones de ese tipo no dependan solo y exclusivamente de decisiones internacionales”. Si el FMAMGEF decide parar, dice Izzo, ¿el programa no va a seguir? “Si las acciones son positivas, lo ideal sería que más actores puedan seguir implementándola sin tener la exclusividad”.

Generar un proceso de desarrollo a partir de una necesidad real

¿Cómo eligen a las comunidades? Todo parte de un esquema que de acuerdo con Izzo es el modelo de desarrollo sostenible. “El punto de partida es una necesidad expresada directamente por la comunidad: es ella la que tiene que moverse porque es impulsada por una necesidad real y a partir de ahí encontrar actores que pueden canalizar recursos y energía de una forma organizada para resolver esa necesidad y a partir de esa necesidad generar un proceso de desarrollo”. El fondo semilla de cada proyecto, de hasta 50,000 dólares, se obtiene a través del PPS. Izzo afirma que esa es la garantía de que hay un dinero comprometido que sirve para pagar por lo menos la primera cuota del sistema de generación de energía, porque en algunos casos no es suficiente. Las comunidades no tienen
por qué ser las más pobres o alejadas. Lo importante es que sean grupos organizados y que estén dispuestos a asumir la responsabilidad de garantizar la sostenibilidad del proyecto.
¿Dificultades? Para la consultora y docente universitaria, la principal dificultad que enfrentan en las comunidades no es una dificultad técnica, porque los proyectos se ejecutan y son exitosos. “Pero la sostenibilidad sí es una cuestión social: qué tan bueno eres para acompañar a la comunidad en superar sus barreras sociales. Y una de las barreras sociales principales es luchar en contra del paternalismo que, lamentablemente, es una herencia de años y años y no se puede pretender eliminar de un día para otro”. Sostiene que todavía a nivel de comunidades y en términos de enfrentar la pobreza “estamos trabajando con esquemas ‘balagueristas’, en términos de asistencialismo, de donación, que al final amarra a la gente y no le deja desarrollarse de una forma creativa como ciudadanos activos en el Estado”. Una parte importante del programa, por ejemplo, es el establecimiento de un sistema de manejo de la hidroeléctrica autónomo, tanto técnico como administrativo. “Ellos establecen un comité de administración de la hidroeléctrica y tienen que establecer su propio sistema de cobro…”.

 

PERFIL.  Michela es licenciada en Ciencias Ambientales con maestría en Ingeniería del Viento. Para su doctorado en Medio Ambiente y Territorio trabajó la tesis “Análisis del clima y sus dinámicas en la República Dominicana e influencias sobre el territorio”. En el país, acompaña procesos de desarrollo con enfoque comunitario participativo, especialmente en el área de energías renovables.  En la imagen, la bióloga dominicana Yvonne Arias y Michela Izzo (d) en el Encuentro Verde, una iniciativa del Listín Diario y la fundación Propagás.

Cambio climático: “Las cabañuelas ya no aplican”

https://listindiario.com/vida-verde/2018/12/06/544528/cambio-climatico-las-cabanuelas-ya-no-aplican

Michela Izzo, directora ejecutiva de la fundación Guakía Ambiente, asegura que el cambio climático es una presión más que se va a sumar a presiones ya existentes en la Isla

 
   
 
Yaniris López
yaniris.lopez@listindiario.com
Santo Domingo

Galardonada con el premio “Mujeres que cambian el mundo 2018” que otorga cada año el banco BHD León, la especialista en medio ambiente Michela Izzo llegó de Italia en 2006.

Es la directora ejecutiva de la fundación Guakía, organización sin fines de lucro que trabaja en todo el territorio de República Dominicana y en la región fronteriza de Haití “contribuyendo a mejorar la calidad de vida de la población y promoviendo la sostenibilidad ambiental”.

La fundación colabora desde hace 10 años con el Programa de Pequeños Subsidios del Fondo para el Medio Ambiente Mundial de las Naciones Unidas (PPS-SGP/FMAM /PNUD).

En la segunda entrega de su participación en el Encuentro Verde de Listín Diario, coordinado por la bióloga Yvonne Arias, Izzo compartió sus impresiones sobre los riesgos reales que enfrenta la isla ante el cambio climático y cómo la participación gubernamental y ciudadana determinarán el éxito de una oportuna adaptación.

Ante la vulnerabilidad ya conocida de la isla, ¿cuál es el riesgo real del cambio climático?

Ahora todo el mundo, aunque sea en palabra, está enfocado en el cambio climático. Y lo que siempre digo es que el cambio climático es una presión más que se va a sumar a presiones ya existentes. Tenemos que tomar en cuenta que tenemos un territorio degradado y ese territorio no está en condiciones de recibir “eventos extremos”, lo que va a hacer el cambio climático es que esos eventos extremos se vuelvan cada vez más frecuentes, que se vuelvan la normalidad. El punto es cómo nosotros logramos reducir la degradación de nuestro territorio para que pueda enfrentar esos eventos de una forma apropiada.
En términos de isla Española, nosotros ya sabemos que estamos expuestos y en el futuro vamos a estar expuestos a fenómenos de lluvias intensas, porque en el último siglo lo que se ha visto es que hubo una intensificación y concentración de la lluvia.

Hay áreas del país donde en un año está lloviendo más que antes, pero la lluvia no está distribuida durante todo el año, sino que se concentra en pocos episodios muy fuertes e intensos. Es suficiente ver lo que pasó por ejemplo en la cuenca del Duey, del alto Haina, con la tormenta Noel. Ahí se abrieron más de 500 frentes de deslizamiento y los puntos de partida eran casi todos desde áreas donde no había cobertura arbórea. Esos son los efectos que se pueden prever para eventos futuros.

¿Y las sequías?
Otra situación es la sequía prolongada. Este año, por ejemplo, ha sido muy particular en términos de patrones de lluvia. Ya las cabañuelas no aplican, porque en el mes de enero llovió. Los mismos campesinos dicen que con el cambio climático ya no hacemos cabañuelas. Si tú te fijabas, en el mes de enero, que es típicamente seco aquí, llovió casi todos los días, y después siguió lloviendo prácticamente hasta casi mediados de marzo y luego se metió una sequía que en la zona fronteriza prácticamente no acaban de salir de ella. Hubo una sequía casi parecida a la del 2015, empezó a llover prácticamente a mediados de octubre. Eso es lo que quiere decir cambio climático: alteración de los patrones de lluvia, más impredecibilidad en lo que se refiere a la distribución de la lluvia a lo largo del tiempo. Entonces, ¿cómo vamos a reaccionar frente a eso? ¿Vamos a tener un plan para ver cómo administramos las fuentes de agua a sabiendas de que tenemos recursos limitados con intereses contrastantes?
Es suficiente ver lo que pasa en el noroeste cuando hay sequía, los primeros que entran al grito son los bananeros, porque la prioridad ¿a quién se la dan? A los que cultivan arroz, entonces, automáticamente les cierran el agua a los bananeros.

Yvonne: Estamos hablando de dinero, de economía, de que producimos el 80% de lo que consumimos. Entonces, en peligro está absolutamente todo lo que se llama productividad con los deslizamientos, con las sequías extremas, ¿cómo ves que es asumida esa vulnerabilidad? Los estudios que se hacen, por ejemplo, los informes de comunicación nacional de cambio climático, ¿qué resultado viste en la última comunicación? ¿Mejoramos o empeoramos?

Tengo como una ventana de monitoreo de casi trece años. Ahora, en términos de políticas de cambio climático, en el país, porque en términos profesionales es mi área de trabajo y he tenido la posibilidad y sigo teniendo la posibilidad de relacionarme con muchas instituciones que trabajan el tema… lo que he visto es que en los últimos trece años el país ha venido mejorando mucho –por esfuerzos individuales, a veces de grupo- en temas de análisis del cambio climático. Se han hecho estudios interesantes en torno a la definición de una metodología que pueda ser replicada y que tenga una mayor objetividad científica.
En temas de análisis de determinada problemática y a nivel de marco político general, el país está bastante adelantando. Como país hemos sido de los primeros en introducir el tema de la adaptación al cambio climático en el marco político. Eso es innegable y hay que reconocerlo. Si uno agarra las tres comunicaciones nacionales (comunicaciones que se hacen anualmente en el marco de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático), uno nota la diferencia entre ellas, o sea, se ha venido avanzando.
Por supuesto, hay muchas cosas que todavía se tienen que mejorar. En términos personales, por ejemplo, en el ámbito de la tercera comunicación nacional, yo considero que se tenían que mejorar los escenarios que se han trabajado para el país, las proyecciones a futuro.
 

SOBRE LA APLICACIÓN DEL MARCO JUSTÍDICO

Lo que sí considero que todavía falta mucho por trabajar y no solo a nivel nacional, sino internacional, es una mayor aplicabilidad o mejor aplicación de las herramientas que hay a nivel de marco político y jurídico. En muchos casos hay herramientas excelentes y al hecho práctico uno se pierde hasta en la aplicación de las herramientas de base. Hasta sencillamente en temas de ordenamiento de territorio. No estoy hablando ni siquiera de planes de ordenamiento territoriales, estoy diciendo que aquí en este país no estamos aplicando ni siquiera las reglas de los permisos establecidos por ley. Donde tú no tienes planes de ordenamiento territorial y no se respetan los permisos que tienes que solicitar para poder desarrollar algo, ¿para qué hablamos de adaptación al cambio climático si eso es algo que viene después? Nosotros ni siquiera nos estamos proponiendo una planificación del territorio que tenga un mínimo de lógica.

Si existe una regla hay que aplicarla sí o sí. No importa si va Michela, si vas tú. Es que tiene que aplicarse prescindiendo del poder que uno tenga. Sin influencias. Si razonamos en términos de amiguitos, de quién tiene más fuerza, no vamos a ningún lado…  En ese sentido, tenemos que concienciarnos todos. Tenemos que tomar en cuenta la responsabilidad que tiene cada uno de nosotros cuando toma una decisión y cuando personalmente, por beneficios personales, cogemos atajos. Ese es el punto. A todos en algún momento se nos presentó la situación en que posiblemente tenemos que resolver algo y decimos ‘deja llamar a fulano a ver si me puede resolver’. No, es que eso no puede funcionar así, no es lo correcto.

SOBRE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA 
Tenemos que hacer un esfuerzo adicional. A veces tenemos que pasar encima de la comodidad de cada uno de nosotros si queremos alcanzar un objetivo común. Cuando te duele y tú demuestras que estás ligada y coherente con tus principios, ahí tú demuestras la seriedad de tu accionar. Porque cuando el camino es fácil y no se te ha presentado la oportunidad de fallar, todo el mundo es serio. Es una lucha de cada uno de nosotros y es un camino de crecimiento recíproco: cómo enfrentas el error. Nosotros, Wakía-PPS, no criminalizamos los errores, tratamos de tomar medidas para que no se cometa, pero si ocurre, bueno, vamos a ver cómo todos juntos lo resolvemos. Eso nos ayuda, a pesar de ser un equipo pequeño, a desarrollar muchas cosas y ese es el principio con el cual trabajamos con la gente. La gente se siente en confianza de trabajar con nosotros porque sabe que, si se equivoca, nadie la va a matar, no se va a acabar el mundo.

Me maravilla que cuando los gobiernos hacen su rendición de cuentas, ¿por qué nunca hablan de las equivocaciones? Todos se preocupan por decir cumplimos con esa meta pero probablemente también es importante decir ‘mira, no pudimos cumplir con esta meta porque se presentó esta dificultad y la enfrentamos de esa manera’. Eso abriría espacios de diálogos diferentes, un crecimiento diferente para el país, porque no somos monstruos de perfección, sino que estamos trabajando juntos para ver si resolvemos algún problema común.

Modelos reales de sostenibilidad y participación local

https://listindiario.com/vida-verde/2018/11/29/543646/modelos-reales-de-sostenibilidad-y-participacion-local

Las microhidroeléctricas impulsan en muchas comunidades la responsabilidad ambiental y el estímulo inicial para promover “modelos más apropiados de empoderamiento y participación ciudadana”.

 
   
 
Yaniris López
yaniris.lopez@listindiario.com
Santo Domingo

Para entender el impacto social del trabajo que realiza Michela Izzo y la fundación Guakía Ambiente en las comunidades rurales dominicanas imagina que ves un bombillo encenderse y alumbrar tu casa por primera vez; o que contemplas, también por primera vez, las imágenes que aparecen en la pantalla de un televisor.

Piensa que el dolor y los callos de tus manos desaparecerán porque ahora puedes conectar una lavadora y no tendrás que lavar a mano la ropa de toda la familia; que cuentas con energía limpia las 24 horas y que entiendes, a partir de la experiencia, qué significa la palabra ‘sostenibilidad’.

Desde la fundación, la especialista en medio ambiente colabora con el Programa de Pequeños Subsidios (PPS) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

A través de este proyecto, más de cinco mil familias dominicanas forman parte del sistema de electrificación rural gracias a la construcción de pequeñas hidroeléctricas que aprovechan la energía renovable local.

Esa construcción, sin embargo, es para Michela apenas la chispa de una cultura hacia la responsabilidad ambiental y la participación ciudadana.

“Es importante resaltar el modelo de sostenibilidad que está detrás de esos tipos de proyectos porque el acceso al servicio eléctrico es solamente el primer paso para trabajar un proceso de desarrollo que está fundamentado en el empoderamiento y la participación local;  y eso es, digamos, el beneficio mayor que se puede alcanzar”, dijo Izzo durante su participación en el Encuentro Verde de Listín Diario.

EL CASO DE EL RECODO

Un buen ejemplo del impacto del Programa de Pequeños Subsidios (PPS) es el cambio registrado en la calidad de vida en la comunidad El Recodo, en Padre Las Casas (Azua), luego de que fuera instalada la central hidroeléctrica en la parte alta del río Las Cuevas en 2009.

“Cuando llegué en el 2007 por primera vez para trabajar el estudio me chocó mucho que fuera una comunidad extremadamente pobre y muy dependiente de donaciones externas y además no tenía un tejido social fuerte, pues había sido reconstruida después de  1998, porque el ciclón George destruyó todas las casas”, explica Michela Izzo, directora ejecutiva de la fundación Guakía Ambiente, socia local del PPS.

Con la contribución de una iglesia, lograron construir casitas con paredes de cemento, pero solo lo esencial.

“Volví en 2011 y ahora en el 2018, hace unas semanas, después de siete años, y me impresionó el impacto que ha tenido el proyecto. De 92 familias que había en 2009, ahora son más de 190 y de estas 160 están conectadas al sistema eléctrico, manejándose con menos de 10 kilovatios de electricidad”.  

Izzo destaca la regla que implementan para tener luz 24 horas al día.

“Tienen un programa. Como son 160 familias conectadas con 10 kilovatios, a las 6:00 de la tarde todo el mundo desconecta la nevera y la vuelven a conectar a las 11:00 de la noche; de esta manera nunca tienen apagones”. 

La comunidad contactó nuevamente a Michela porque quieren explorar otras fuentes de energía limpia para ampliar el sistema.

“Después de la electrificación, de tener una escuela que llegaba a octavo de primaria ahora tienen un liceo con 300 estudiantes, una clínica rural y solicitudes de más familias que están regresando a la comunidad”.


En la foto, todo cambió en la comunidad Piedra de Los Veganos (Bonao, provincia Monseñor Nouel) con la llegada de la electricidad. ©Wakía Ambiente

LA VIDA, LA COMUNIDAD Y LAS FACILIDADES CAMBIAN

Con la llegada de la electricidad a la comunidad, “cuando tú ves los calabacitos prendidos”, la vida cambia totalmente, dice doña Tita, vecina de un paraje de Piedra Blanca.

Cambia primero la higiene de la casa, explica Michela Izzo, porque ya no tienen que alumbrarse con cuaba, gas o querosén.

“Cuando vas a una comunidad después de tres o cuatro años de estar funcionando el sistema ves un cuidado diferente para su entorno comunitario y su ambiente doméstico. No ves basura en la calle y hay un acceso a facilidades domésticas a las cuales todo el mundo se acostumbra, como la lavadora, porque las mujeres lavan pilas de ropa a mano”.

Izzo expresa que actualmente tratan de impulsar el uso productivo de la electricidad.

“Hay comunidades que ya viajan prácticamente solas, que tienen empresas ecoturísticas que se alimentan con la electricidad, y que tienen fondos comunitarios de más de un millón de pesos, manejados directamente por ellos, que lo están gestionando para préstamos locales. ¿Y sabes qué tienen como garantía? Que les prestan solo a los usuarios del sistema eléctrico, porque si no devuelven las cuotas les cortan la electricidad. Y tienen un sistema de cobros del cien por ciento”.
 

GENERAR PROCESOS DE DESARROLLO

¿Cómo eligen a las comunidades? Todo parte de un esquema que de acuerdo con Izzo es el modelo de desarrollo sostenible.

“El punto de partida es una necesidad expresada directamente por la comunidad: es ella la que tiene que moverse porque es impulsada por una necesidad real y a partir de ahí encontrar actores que pueden canalizar recursos y energía de una forma organizada para resolver esa necesidad y a partir de esa necesidad generar un proceso de desarrollo”.

El fondo semilla de cada proyecto, de hasta 50,000 dólares, se obtiene a través del PPS.

Izzo afirma que esa es la garantía de que hay un dinero comprometido que sirve para pagar por lo menos la primera cuota del sistema de generación de energía, porque en algunos casos no es suficiente.

Las comunidades no tienen por qué ser las más pobres o alejadas. Lo importante es que sean grupos organizados y que estén dispuestos a asumir la responsabilidad de garantizar la sostenibilidad del proyecto.

En ese aspecto, Guakía viene siendo el anillo para muchas entidades que desean  intervenir pero quieren la garantía de un proceso que alcance resultados e impactos significativos incluso para una intervención de pocos miles de dólares.

“Nosotros somos el enlace del trabajo directamente en el campo, para que ese dinero pueda llegar directamente a la comunidad. Somos el anillo de contacto y hemos logrado en muchos casos ser garantes para que las agencias pudieran dar dinero directamente al grupo local”.

A través de Wakía se canalizan recursos de instituciones públicas y privadas para proyectos que ejecutan las comunidades directamente.

“En los últimos cinco años hemos tenido una experiencia muy buena con la Fundación Interamericana, una entidad del Congreso de Estados Unidos que  increíblemente trabaja con un enfoque de empoderamiento local, y que nos ha financiado a través Wakía, en cinco años, como medio millón de dólares. Con ese fondo se ha logrado apoyar nueve micro hidroeléctricas”.

La fase de estudios en las comunidades que solicitan los proyectos, y que suele durar un año, la fundación la asume sin fondos.

¿DIFICULTADES? Para la consultora y docente universitaria, la principal dificultad que enfrentan en las comunidades no es una dificultad técnica, porque los proyectos técnicamente se ejecutan y son exitosos.

“Pero la sostenibilidad sí es una cuestión social: qué tan bueno eres para acompañar a la comunidad en superar sus barreras sociales. Y una de las barreras sociales principales es luchar en contra del paternalismo que, lamentablemente, es una herencia de años y años y no se puede pretender eliminar de un día para otro”.

Sostiene que todavía a nivel de comunidades y en términos de enfrentar la pobreza “estamos  trabajando con esquemas ‘balagueristas’, en términos de asistencialismo, de donación, que al final amarra a la gente y no le deja desarrollarse de una forma creativa como ciudadanos activos en el Estado”.


La  palabra Guakía significa ‘nosotros’ en lengua taína. La organización dominicana sin fines de lucro trabaja en todo el territorio de la República Dominicana y en la región fronteriza de Haití, “contribuyendo a mejorar la calidad de vida de la población y promoviendo la sostenibilidad ambiental”.

COMPROMISO

Cuando Izzo llegó desde Italia en 2006 para trabajar un año como voluntaria en los proyectos pilotos que Naciones Unidas implementaba en el área, solo había tres hidroeléctricas funcionando. La primera se construyó en 1997 en la comunidad El Limón de San José de Ocoa.

Veinte años después, 50 proyectos benefician a 70 comunidades locales y una haitiana.

“Al principio no había mucha claridad sobre el modelo ni teníamos mucha experiencia técnica en el desarrollo del proceso, pero a partir de ahí se logró establecer ese modelo que demuestra que el desarrollo no es una cuestión de un proyecto: es un proceso y requiere tiempo”, explica.

Una parte importante del programa es el establecimiento en la comunidad de un sistema de manejo de la hidroeléctrica autónomo, tanto técnico como administrativo.

“Ellos establecen un comité de administración de la hidroeléctrica y tienen que establecer su propio sistema de cobro. La lucha mayor es hacerle entender a la gente que tiene que pagar por el servicio de electricidad. Es una barrera a superar: la gente tiene más propensión a pagarle a una entidad externa, de la cual no sabe nada, que a fomentar un sistema colectivo común”.

Para Izzo, uno de los grandes beneficios de proyectos con este tipo de enfoque es que genera en la población beneficiaria un sentido de pertenencia y de cuidado de su territorio, pues todos entienden que la electricidad es un servicio que depende de la calidad de las fuentes de agua y de las cuencas.

“Uno de los compromisos que toman directamente con el programa es que tienen que reforestar por lo menos 500 tareas en las cuencas y luego, a partir de esas tareas, ellos siguen estableciendo brigadas de restauración y conservación y vigilancia de la cuenca. En algunos casos, como ocurrió en la zona de Arroyo Frío, en Jarabacoa, ellos han identificado áreas donde uno de los tutumpotes de ahí había hecho tumbas para poner fincas de ganado en la parte alta y lograron intervenir donde el Ministerio de Medio Ambiente no había podido. La comunidad se puso fuerte y lograron que las autoridades intervinieran porque la comunidad estaba exigiendo la protección de la cuenca; se logró evitar la tumba de más de 100 tareas de árboles”.

CONTINUIDAD  Y ENLACE

Como institución, Wakía Ambiente surgió en 2008 como soporte del PPS a nivel local, un acuerdo de colaboración que permite canalizar los fondos  para las comunidades.

“Surgió porque creemos que el modelo propuesto por el PPS funciona y es sostenible. Nos dijimos que tenemos que buscar un mecanismo para replicarlo y fortalecerlo, para que las acciones de ese tipo no dependan solo y exclusivamente de decisiones internacionales”.

Si el FMAM-GEF decide parar, dice Izzo, ¿el programa no va a seguir? “Si las acciones son positivas, lo ideal sería que más actores puedan seguir implementándola sin tener la exclusividad”.

El año pasado se creó la Red Dominicana para el Desarrollo Sostenible de las Energías Renovables (Redser) como una organización sin fines de lucro que reúne a las comunidades donde funcionan las microhidroeléctricas. Esta red se ha constituido ya como actor reconocido en la mesa de discusión energética nacional en representación de la perspectiva comunitaria, apunta Izzo.

La tecnología ha permitido reducir los tiempos de intervención en las comunidades más remotas. Los grupos de WhatsApp, por ejemplo, hacen más eficientes las consultas con los técnicos especializados. “Los técnicos comunitarios les mandan un video cuando tienen  un problema y a través del grupo les dicen lo que deben hacer”.


Capacitación. Durante la ejecución de los trabajos los comunitarios participan en talleres sobre temas ambientales, cambio climático y uso eficiente de la energía en los que se involucra a los jóvenes y estudiantes. ©Wakía Ambiente

“Nosotros los campesinos nos creemos brutos, pero cuando nos dan la confianza nos damos cuenta de que no es así”, le dijo a Izzo una vez Epifanio, líder de la comunidad El Higuito de San José de Ocoa.

“Eso fue para nosotros la expresión más alta de lo que significa trabajar para el desarrollo local, porque es empoderar a la gente y darte cuenta que el sistema no logras cambiarlo, pero a nivel local se puede generar transformación, puedes marcar la diferencia para un grupo de personas que después actúa de manera diferente”, sonríe Michela.

Actualmente el programa está seleccionando los proyectos de la nueva convocatoria. De 36 proyectos preseleccionados, se elegirán 24.  “También estamos brindando apoyo a otras cinco o seis comunidades para estudios de factibilidad aquí y en Haití”. En ejecución, entre el PPS y Guakía, hay unos 35 proyectos.

PERFIL.  Michela es licenciada en Ciencias Ambientales con maestría en Ingeniería del Viento. Para su doctorado en Medio Ambiente y Territorio trabajó la tesis “Análisis del clima y sus dinámicas en la República Dominicana e influencias sobre el territorio”. En el país, acompaña procesos de desarrollo con enfoque comunitario participativo, especialmente en el área de energías renovables.  


En la imagen, la bióloga dominicana Yvonne Arias, directora ejecutiva del Grupo Jaragua, y Michela Izzo (d) en el Encuentro Verde, una iniciativa del Listín Diario y la fundación Propagás coordinada por Arias creada para compartir temas ambientales con los lectores. ©Martín Rodríguez/LD

TALLER NACIONAL DE SISTEMATIZACIÓN 2018

CONSTRUYENDO CONOCIMIENTO LOCAL PARA EL CAMBIO GLOBAL, fue el título del Taller Nacional de Sistematización 2018, el cual se llevó a cabo del 21 al 23 de noviembre en el Complejo Ecoturístico Río Blanco (COETURB), con la participación de 21 organizaciones que han finalizado la implementación de proyectos apoyados por el PPS.

En el transcurso de las actividades se tuvo la oportunidad de socializar los resultados e impactos de cada proyecto, reconociendo como una constante la importancia que ha tenido para el éxito de cada iniciativa el empoderamiento de las personas de la comunidad sobre las problemáticas medio ambientales que les aquejan y el fortalecimiento de las organizaciones comunitarias de base para liderar la implementación de soluciones.

Con la implementación de los proyectos 450 familias tienen acceso a energía eléctrica limpia, se intervino más de 5000 tareas de terrenos, pequeños productores agrícolas y apícolas fortalecieron sus capacidades y se conservaron especies endémicas y nativas de la República Dominicana.

Al compartir las lecciones aprendidas producto de la gestión de los proyectos, se identificó la relevancia de fomentar el trabajo en equipo, el cual requiere involucrar a los actores presentes en el territorio con responsabilidades específicas y planes concretos, además de la importancia de dar un seguimiento efectivo al registro de informaciones.

En el proceso se pudo dialogar sobre el aporte a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y reflexionar sobre la importancia de “QUE NADIE SE QUEDE ATRÁS”, para lo cual es indispensable realizar una contextualización de la Agenda 2030 en las comunidades y continuar articulando esfuerzos entre los sectores público, privado, sociedad civil y cooperación internacional.

GUAKÍA AMBIENTE PARTICIPA EN 6A ASAMBLEA DEL FONDO PARA EL MEDIO AMBIENTE MUNDIAL (FMAM)

Guakía Ambiente, en representación de la sociedad civil, estuvo participando en la 6a Asamblea del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), celebrada en Da Nang (Vietnam) del 23 al 29 de junio de 2018. El evento congregó a más de mil personas procedentes de más de cien países.

Miembro de la Red de la Sociedad Civil del FMAM (GEF CSO Network, por sus siglas en inglés), Guakía Ambiente participó de manera activa, realizando aportes en las discusiones de los puntos en agenda del Consejo del FMAM. También contribuyó de manera significativa a la elaboración de la declaración hecha por la sociedad civil global durante el último día de la Asamblea del FMAM.

Guakía Ambiente fue entre las 18 organizaciones seleccionadas a nivel mundial para la presentación de la experiencia desarrollada en la República Dominicana, en colaboración con el Programa de Pequeños Subsidios (PPS-SGP/FMAM/PNUD). Con una intervención titulada “Plataforma de colaboración multi-actores para el fortalecimiento de los impactos hacia la sostenibilidad”, Guakía Ambiente presentó el exitoso modelo de intervención que se está implementando en el país, especialmente asociado a la construcción de sistemas microhidroeléctricos comunitarios, fundamentado en el empoderamiento de las comunidades locales y las personas.

Fruto de los intercambios y acuerdos surgidos durante la Asamblea, en los próximos meses Guakía Ambiente estará colaborando a la reestructuración de la red de la sociedad civil global, con el objetivo de mejorar su acción hacia el logro de las metas ambientales acordadas por la comunidad internacional.

Comunidad de Mahoma Abajo Pone en operación Micro hidroeléctrica que beneficia a 119 familias.

Más de 500 personas recibieran los beneficios de esta importante obra, que suma al sistema energético 30 Kilovatios.

Rancho Arriba, San José de Ocoa.-  El Consejo Comunitario de Mahoma, puso en operación la micro Central Hidroeléctrica Comunitaria Mahoma Abajo, en el municipio de Rancho Arriba, provincia San José de Ocoa, con una inversión de RD$29,786,517.00, con una potencia instalada de 30 Kilovatios, beneficiando en lo inmediato a 119 familias que habitan en esa apartada zona. 

Esta iniciativas se desarrollo bajo el esfuerzo conjunto de Asociación para el Desarrollo de San José de Ocoa (ADESJO), EL Programa de Pequeños Subsidios del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (PPS-SGP’.FMAM-PNUD),  la Unidad de Electrificación Rural y Sub-Urbana (UERS-CDEEE), la Fundación Popular, el Fondo MARENA, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Guakia Ambiente, la, y la Comunidad de Mahoma Abajo.

Con la puesta en marcha de esta iniciativa más de 500 personas puedan mejorarán sus vidas con los beneficios que proporciona la energía limpia, a través de fuentes alternativas, amigables con el medio ambiente y los recursos naturales.

La licenciada Eusebio, reiteró el compromiso que tiene la UERS  para  llevar energía limpia y de calidad a las comunidades de escasos recursos, contribuyendo al desarrollo sostenible e impulsando una mejora en la calidad de los servicios de salud, educación y generación de empleos.

Por su parte la Sra. Milagro Casado, hablando en representación de la comunidad, destacó el gran valor que tiene este proyecto para la comunidad, donde cada familia beneficiaria aportó como mínimo 60 días de trabajo, debido hacerlo bajo el sol, las lluvias y las condiciones más difíciles del terreno. Por todo el apoyo recibido de las instituciones para que junto a la comunidad hicieran el proyecto una realidad.    

La micro- hidroeléctrica tiene una capacidad de 30 Kilovatios, y aprovecha las aguas del arroyo El Café. La energía generada a 240 vatios es elevada a un voltaje de 2400, para ser trasmitida en una red eléctrica de media y baja tensión de 7,2 kilómetros.

Mahoma Abajo se localiza a unos 12 kilómetros al sureste del municipio de Rancho Arriba, su vegetación típica tropical impulsa el cultivo de café, banano, y otros productos menores.

El acto de inauguración se realizó en la escuela Básica Mahoma Abajo.

El próximo 29 de mayo quedará inaugurada la Microhidroeléctrica

El próximo 29 de mayo quedará inaugurada la Microhidroeléctrica Comunitaria Mahoma Abajo, la cual, con una potencia de 30 kW, brinda el servicio de electricidad limpia, las 24 horas del día, a más de 100 familias de las comunidades de Mahoma Abajo, El Grillo y El Café, en el municipio de Rancho Arriba, provincia San José de Ocoa.
La obra fue producto del esfuerzo de las comunidades beneficiarias y contó con el apoyo de numerosas instituciones, entre las cuales el Programa de Pequeños Subsidios (PPS-SGP/FMAM/PNUD), Guakía Ambiente, la Unidad de Electrificación Rural y Suburbana (UERS), la Asociación para el Desarrollo de San José de Ocoa (ADESJO), la Fundación Popular, el Fondo MARENA, y el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, entre otras.
El acto será realizado a las 10 de la mañana en la comunidad de Mahoma Abajo.

FINANCIAMIENTO PARA PROYECTOS AMBIENTALES COMUNITARIOS

El Programa de Pequeños Subsidios del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (PPS-SGP-FMAM-PNUD) anuncia a las Organizaciones Sin Fines de Lucro (ASFL) y Organizaciones Comunitarias de Base (OCB) la apertura de la Convocatoria para recepción de perfiles de proyectos comunitarios, destinado al manejo y conservación de la biodiversidad (áreas protegidas, ecoturismo, conservación de la vida silvestre, apicultura, manejo sostenible de bosque); Reducción de la Degradación de Tierras (agricultura sostenible, manejo de cuenca, reforestación, agroforestería, producción orgánica, manejo forestal); Uso de Fuentes de Energías Renovables (solar, hidroeléctricas, eólica, producción de biogás), Protección de Fuentes Acuíferas de importancia internacional y manejo de Contaminantes químicos.

El lineamientos para la presentacion de los perfiles de proyectos OP6-Y2

El monto máximo a financiar por proyecto será el equivalente en pesos de 50 mil dólares; debiendo proponer una contrapartida en efectivo y especie igual o superior al monto solicitado.

El Formato_Presentacion_Perfil_PPS-2018

 Los perfiles de proyectos deberán ser enviados a más tardar el viernes 22 de Junio del 2018, a través del correo electrónico ppsdom@ppsdom.org;  o de manera física en las oficinas ubicada en la Calle: Juan Sánchez Ramírez No. 32, Edificio de aulas de  Posgrado de la UASD,  2do. Nivel, Gazcue, Santo Domingo, República Dominicana.

 

Para obtener los formularios favor solicitarlo al correo ppsdom@ppsdom.org

Para cualquier información adicional se podrá comunicar los tels . 809-682-2305 y 809-682-4566

Guakía Ambiente y REDSER ganan premio Climate CoLab para Provisión de Energía Limpia

El 22 de enero fueron anunciados los ganadores de los premios Climate CoLab (www.climatecolab.org). Guakía Ambiente y la REDSER fueron de las entidades galardonadas, para la categoría “Provisión de Energía” mediante los sistemas microhidroeléctricos comunitarios.

En el verano de 2017, Climate CoLab, una plataforma global surgida con el propósito de catalizar el esfuerzo e inteligencias de miles de personas en el mundo para la búsqueda de soluciones apropiadas al cambio climático global, abrió un espacio para la presentación de iniciativas en siete áreas temáticas clave vinculadas al cambio climático.

Las microhidroeléctricas comunitarias fueron reconocidas, junto con otras 17 propuestas, como un modelo exitoso de desarrollo y mitigación del cambio climático, resultando ganadoras entre más de 300 iniciativas presentadas a nivel global.

En el mes de octubre de 2018, un equipo de Guakía Ambiente y la REDSER estará participando en el HUBweek, un “festival del futuro” organizado en Boston por el MIT Center for Collective Intelligence.

¡Agradecemos a todos y todas por el soporte recibido!

Comunidad De Vuelta Larga Logra Acceso A Internet

En Vuelta Larga se dejó instalado un sistema de Internet inalámbrico, que interrumpe la situación de falta de comunicación que representaba una limitación significativa al desarrollo de la comunidad.

Gracias al esfuerzo comunitario y al apoyo de Guakía Ambiente, la Interamerican Foundation (IAF) y el Programa de Pequeños Subsidios (PPS-SGP) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), Vuelta Larga coronó el sueño de estar comunicada con el mundo externo a través de un sistema inalámbrico, que lleva el servicio de Internet a las familias de la zona.

El sistema es gestionado de manera autónoma por la comunidad, a través de la organización comunitaria. Se ha establecido el pago de una cuota mensual que cada usuario paga por el servicio, la cual garantiza la sostenibilidad financiera del servicio.

El acceso a Internet es una etapa clave en el proceso de implementación de la Universidad del Campo, puesto que abre el camino a la posibilidad de la formación a distancia, garantizando la mejora de las capacidades locales y la apertura de nuevas oportunidades, con impactos positivos especialmente para los grupos vulnerables, tales como las mujeres y los jóvenes.