Sensibilización

Cambio climático: “Las cabañuelas ya no aplican”

https://listindiario.com/vida-verde/2018/12/06/544528/cambio-climatico-las-cabanuelas-ya-no-aplican

Michela Izzo, directora ejecutiva de la fundación Guakía Ambiente, asegura que el cambio climático es una presión más que se va a sumar a presiones ya existentes en la Isla

 
   
 
Yaniris López
yaniris.lopez@listindiario.com
Santo Domingo

Galardonada con el premio “Mujeres que cambian el mundo 2018” que otorga cada año el banco BHD León, la especialista en medio ambiente Michela Izzo llegó de Italia en 2006.

Es la directora ejecutiva de la fundación Guakía, organización sin fines de lucro que trabaja en todo el territorio de República Dominicana y en la región fronteriza de Haití “contribuyendo a mejorar la calidad de vida de la población y promoviendo la sostenibilidad ambiental”.

La fundación colabora desde hace 10 años con el Programa de Pequeños Subsidios del Fondo para el Medio Ambiente Mundial de las Naciones Unidas (PPS-SGP/FMAM /PNUD).

En la segunda entrega de su participación en el Encuentro Verde de Listín Diario, coordinado por la bióloga Yvonne Arias, Izzo compartió sus impresiones sobre los riesgos reales que enfrenta la isla ante el cambio climático y cómo la participación gubernamental y ciudadana determinarán el éxito de una oportuna adaptación.

Ante la vulnerabilidad ya conocida de la isla, ¿cuál es el riesgo real del cambio climático?

Ahora todo el mundo, aunque sea en palabra, está enfocado en el cambio climático. Y lo que siempre digo es que el cambio climático es una presión más que se va a sumar a presiones ya existentes. Tenemos que tomar en cuenta que tenemos un territorio degradado y ese territorio no está en condiciones de recibir “eventos extremos”, lo que va a hacer el cambio climático es que esos eventos extremos se vuelvan cada vez más frecuentes, que se vuelvan la normalidad. El punto es cómo nosotros logramos reducir la degradación de nuestro territorio para que pueda enfrentar esos eventos de una forma apropiada.
En términos de isla Española, nosotros ya sabemos que estamos expuestos y en el futuro vamos a estar expuestos a fenómenos de lluvias intensas, porque en el último siglo lo que se ha visto es que hubo una intensificación y concentración de la lluvia.

Hay áreas del país donde en un año está lloviendo más que antes, pero la lluvia no está distribuida durante todo el año, sino que se concentra en pocos episodios muy fuertes e intensos. Es suficiente ver lo que pasó por ejemplo en la cuenca del Duey, del alto Haina, con la tormenta Noel. Ahí se abrieron más de 500 frentes de deslizamiento y los puntos de partida eran casi todos desde áreas donde no había cobertura arbórea. Esos son los efectos que se pueden prever para eventos futuros.

¿Y las sequías?
Otra situación es la sequía prolongada. Este año, por ejemplo, ha sido muy particular en términos de patrones de lluvia. Ya las cabañuelas no aplican, porque en el mes de enero llovió. Los mismos campesinos dicen que con el cambio climático ya no hacemos cabañuelas. Si tú te fijabas, en el mes de enero, que es típicamente seco aquí, llovió casi todos los días, y después siguió lloviendo prácticamente hasta casi mediados de marzo y luego se metió una sequía que en la zona fronteriza prácticamente no acaban de salir de ella. Hubo una sequía casi parecida a la del 2015, empezó a llover prácticamente a mediados de octubre. Eso es lo que quiere decir cambio climático: alteración de los patrones de lluvia, más impredecibilidad en lo que se refiere a la distribución de la lluvia a lo largo del tiempo. Entonces, ¿cómo vamos a reaccionar frente a eso? ¿Vamos a tener un plan para ver cómo administramos las fuentes de agua a sabiendas de que tenemos recursos limitados con intereses contrastantes?
Es suficiente ver lo que pasa en el noroeste cuando hay sequía, los primeros que entran al grito son los bananeros, porque la prioridad ¿a quién se la dan? A los que cultivan arroz, entonces, automáticamente les cierran el agua a los bananeros.

Yvonne: Estamos hablando de dinero, de economía, de que producimos el 80% de lo que consumimos. Entonces, en peligro está absolutamente todo lo que se llama productividad con los deslizamientos, con las sequías extremas, ¿cómo ves que es asumida esa vulnerabilidad? Los estudios que se hacen, por ejemplo, los informes de comunicación nacional de cambio climático, ¿qué resultado viste en la última comunicación? ¿Mejoramos o empeoramos?

Tengo como una ventana de monitoreo de casi trece años. Ahora, en términos de políticas de cambio climático, en el país, porque en términos profesionales es mi área de trabajo y he tenido la posibilidad y sigo teniendo la posibilidad de relacionarme con muchas instituciones que trabajan el tema… lo que he visto es que en los últimos trece años el país ha venido mejorando mucho –por esfuerzos individuales, a veces de grupo- en temas de análisis del cambio climático. Se han hecho estudios interesantes en torno a la definición de una metodología que pueda ser replicada y que tenga una mayor objetividad científica.
En temas de análisis de determinada problemática y a nivel de marco político general, el país está bastante adelantando. Como país hemos sido de los primeros en introducir el tema de la adaptación al cambio climático en el marco político. Eso es innegable y hay que reconocerlo. Si uno agarra las tres comunicaciones nacionales (comunicaciones que se hacen anualmente en el marco de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático), uno nota la diferencia entre ellas, o sea, se ha venido avanzando.
Por supuesto, hay muchas cosas que todavía se tienen que mejorar. En términos personales, por ejemplo, en el ámbito de la tercera comunicación nacional, yo considero que se tenían que mejorar los escenarios que se han trabajado para el país, las proyecciones a futuro.
 

SOBRE LA APLICACIÓN DEL MARCO JUSTÍDICO

Lo que sí considero que todavía falta mucho por trabajar y no solo a nivel nacional, sino internacional, es una mayor aplicabilidad o mejor aplicación de las herramientas que hay a nivel de marco político y jurídico. En muchos casos hay herramientas excelentes y al hecho práctico uno se pierde hasta en la aplicación de las herramientas de base. Hasta sencillamente en temas de ordenamiento de territorio. No estoy hablando ni siquiera de planes de ordenamiento territoriales, estoy diciendo que aquí en este país no estamos aplicando ni siquiera las reglas de los permisos establecidos por ley. Donde tú no tienes planes de ordenamiento territorial y no se respetan los permisos que tienes que solicitar para poder desarrollar algo, ¿para qué hablamos de adaptación al cambio climático si eso es algo que viene después? Nosotros ni siquiera nos estamos proponiendo una planificación del territorio que tenga un mínimo de lógica.

Si existe una regla hay que aplicarla sí o sí. No importa si va Michela, si vas tú. Es que tiene que aplicarse prescindiendo del poder que uno tenga. Sin influencias. Si razonamos en términos de amiguitos, de quién tiene más fuerza, no vamos a ningún lado…  En ese sentido, tenemos que concienciarnos todos. Tenemos que tomar en cuenta la responsabilidad que tiene cada uno de nosotros cuando toma una decisión y cuando personalmente, por beneficios personales, cogemos atajos. Ese es el punto. A todos en algún momento se nos presentó la situación en que posiblemente tenemos que resolver algo y decimos ‘deja llamar a fulano a ver si me puede resolver’. No, es que eso no puede funcionar así, no es lo correcto.

SOBRE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA 
Tenemos que hacer un esfuerzo adicional. A veces tenemos que pasar encima de la comodidad de cada uno de nosotros si queremos alcanzar un objetivo común. Cuando te duele y tú demuestras que estás ligada y coherente con tus principios, ahí tú demuestras la seriedad de tu accionar. Porque cuando el camino es fácil y no se te ha presentado la oportunidad de fallar, todo el mundo es serio. Es una lucha de cada uno de nosotros y es un camino de crecimiento recíproco: cómo enfrentas el error. Nosotros, Wakía-PPS, no criminalizamos los errores, tratamos de tomar medidas para que no se cometa, pero si ocurre, bueno, vamos a ver cómo todos juntos lo resolvemos. Eso nos ayuda, a pesar de ser un equipo pequeño, a desarrollar muchas cosas y ese es el principio con el cual trabajamos con la gente. La gente se siente en confianza de trabajar con nosotros porque sabe que, si se equivoca, nadie la va a matar, no se va a acabar el mundo.

Me maravilla que cuando los gobiernos hacen su rendición de cuentas, ¿por qué nunca hablan de las equivocaciones? Todos se preocupan por decir cumplimos con esa meta pero probablemente también es importante decir ‘mira, no pudimos cumplir con esta meta porque se presentó esta dificultad y la enfrentamos de esa manera’. Eso abriría espacios de diálogos diferentes, un crecimiento diferente para el país, porque no somos monstruos de perfección, sino que estamos trabajando juntos para ver si resolvemos algún problema común.

Modelos reales de sostenibilidad y participación local

https://listindiario.com/vida-verde/2018/11/29/543646/modelos-reales-de-sostenibilidad-y-participacion-local

Las microhidroeléctricas impulsan en muchas comunidades la responsabilidad ambiental y el estímulo inicial para promover “modelos más apropiados de empoderamiento y participación ciudadana”.

 
   
 
Yaniris López
yaniris.lopez@listindiario.com
Santo Domingo

Para entender el impacto social del trabajo que realiza Michela Izzo y la fundación Guakía Ambiente en las comunidades rurales dominicanas imagina que ves un bombillo encenderse y alumbrar tu casa por primera vez; o que contemplas, también por primera vez, las imágenes que aparecen en la pantalla de un televisor.

Piensa que el dolor y los callos de tus manos desaparecerán porque ahora puedes conectar una lavadora y no tendrás que lavar a mano la ropa de toda la familia; que cuentas con energía limpia las 24 horas y que entiendes, a partir de la experiencia, qué significa la palabra ‘sostenibilidad’.

Desde la fundación, la especialista en medio ambiente colabora con el Programa de Pequeños Subsidios (PPS) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

A través de este proyecto, más de cinco mil familias dominicanas forman parte del sistema de electrificación rural gracias a la construcción de pequeñas hidroeléctricas que aprovechan la energía renovable local.

Esa construcción, sin embargo, es para Michela apenas la chispa de una cultura hacia la responsabilidad ambiental y la participación ciudadana.

“Es importante resaltar el modelo de sostenibilidad que está detrás de esos tipos de proyectos porque el acceso al servicio eléctrico es solamente el primer paso para trabajar un proceso de desarrollo que está fundamentado en el empoderamiento y la participación local;  y eso es, digamos, el beneficio mayor que se puede alcanzar”, dijo Izzo durante su participación en el Encuentro Verde de Listín Diario.

EL CASO DE EL RECODO

Un buen ejemplo del impacto del Programa de Pequeños Subsidios (PPS) es el cambio registrado en la calidad de vida en la comunidad El Recodo, en Padre Las Casas (Azua), luego de que fuera instalada la central hidroeléctrica en la parte alta del río Las Cuevas en 2009.

“Cuando llegué en el 2007 por primera vez para trabajar el estudio me chocó mucho que fuera una comunidad extremadamente pobre y muy dependiente de donaciones externas y además no tenía un tejido social fuerte, pues había sido reconstruida después de  1998, porque el ciclón George destruyó todas las casas”, explica Michela Izzo, directora ejecutiva de la fundación Guakía Ambiente, socia local del PPS.

Con la contribución de una iglesia, lograron construir casitas con paredes de cemento, pero solo lo esencial.

“Volví en 2011 y ahora en el 2018, hace unas semanas, después de siete años, y me impresionó el impacto que ha tenido el proyecto. De 92 familias que había en 2009, ahora son más de 190 y de estas 160 están conectadas al sistema eléctrico, manejándose con menos de 10 kilovatios de electricidad”.  

Izzo destaca la regla que implementan para tener luz 24 horas al día.

“Tienen un programa. Como son 160 familias conectadas con 10 kilovatios, a las 6:00 de la tarde todo el mundo desconecta la nevera y la vuelven a conectar a las 11:00 de la noche; de esta manera nunca tienen apagones”. 

La comunidad contactó nuevamente a Michela porque quieren explorar otras fuentes de energía limpia para ampliar el sistema.

“Después de la electrificación, de tener una escuela que llegaba a octavo de primaria ahora tienen un liceo con 300 estudiantes, una clínica rural y solicitudes de más familias que están regresando a la comunidad”.


En la foto, todo cambió en la comunidad Piedra de Los Veganos (Bonao, provincia Monseñor Nouel) con la llegada de la electricidad. ©Wakía Ambiente

LA VIDA, LA COMUNIDAD Y LAS FACILIDADES CAMBIAN

Con la llegada de la electricidad a la comunidad, “cuando tú ves los calabacitos prendidos”, la vida cambia totalmente, dice doña Tita, vecina de un paraje de Piedra Blanca.

Cambia primero la higiene de la casa, explica Michela Izzo, porque ya no tienen que alumbrarse con cuaba, gas o querosén.

“Cuando vas a una comunidad después de tres o cuatro años de estar funcionando el sistema ves un cuidado diferente para su entorno comunitario y su ambiente doméstico. No ves basura en la calle y hay un acceso a facilidades domésticas a las cuales todo el mundo se acostumbra, como la lavadora, porque las mujeres lavan pilas de ropa a mano”.

Izzo expresa que actualmente tratan de impulsar el uso productivo de la electricidad.

“Hay comunidades que ya viajan prácticamente solas, que tienen empresas ecoturísticas que se alimentan con la electricidad, y que tienen fondos comunitarios de más de un millón de pesos, manejados directamente por ellos, que lo están gestionando para préstamos locales. ¿Y sabes qué tienen como garantía? Que les prestan solo a los usuarios del sistema eléctrico, porque si no devuelven las cuotas les cortan la electricidad. Y tienen un sistema de cobros del cien por ciento”.
 

GENERAR PROCESOS DE DESARROLLO

¿Cómo eligen a las comunidades? Todo parte de un esquema que de acuerdo con Izzo es el modelo de desarrollo sostenible.

“El punto de partida es una necesidad expresada directamente por la comunidad: es ella la que tiene que moverse porque es impulsada por una necesidad real y a partir de ahí encontrar actores que pueden canalizar recursos y energía de una forma organizada para resolver esa necesidad y a partir de esa necesidad generar un proceso de desarrollo”.

El fondo semilla de cada proyecto, de hasta 50,000 dólares, se obtiene a través del PPS.

Izzo afirma que esa es la garantía de que hay un dinero comprometido que sirve para pagar por lo menos la primera cuota del sistema de generación de energía, porque en algunos casos no es suficiente.

Las comunidades no tienen por qué ser las más pobres o alejadas. Lo importante es que sean grupos organizados y que estén dispuestos a asumir la responsabilidad de garantizar la sostenibilidad del proyecto.

En ese aspecto, Guakía viene siendo el anillo para muchas entidades que desean  intervenir pero quieren la garantía de un proceso que alcance resultados e impactos significativos incluso para una intervención de pocos miles de dólares.

“Nosotros somos el enlace del trabajo directamente en el campo, para que ese dinero pueda llegar directamente a la comunidad. Somos el anillo de contacto y hemos logrado en muchos casos ser garantes para que las agencias pudieran dar dinero directamente al grupo local”.

A través de Wakía se canalizan recursos de instituciones públicas y privadas para proyectos que ejecutan las comunidades directamente.

“En los últimos cinco años hemos tenido una experiencia muy buena con la Fundación Interamericana, una entidad del Congreso de Estados Unidos que  increíblemente trabaja con un enfoque de empoderamiento local, y que nos ha financiado a través Wakía, en cinco años, como medio millón de dólares. Con ese fondo se ha logrado apoyar nueve micro hidroeléctricas”.

La fase de estudios en las comunidades que solicitan los proyectos, y que suele durar un año, la fundación la asume sin fondos.

¿DIFICULTADES? Para la consultora y docente universitaria, la principal dificultad que enfrentan en las comunidades no es una dificultad técnica, porque los proyectos técnicamente se ejecutan y son exitosos.

“Pero la sostenibilidad sí es una cuestión social: qué tan bueno eres para acompañar a la comunidad en superar sus barreras sociales. Y una de las barreras sociales principales es luchar en contra del paternalismo que, lamentablemente, es una herencia de años y años y no se puede pretender eliminar de un día para otro”.

Sostiene que todavía a nivel de comunidades y en términos de enfrentar la pobreza “estamos  trabajando con esquemas ‘balagueristas’, en términos de asistencialismo, de donación, que al final amarra a la gente y no le deja desarrollarse de una forma creativa como ciudadanos activos en el Estado”.


La  palabra Guakía significa ‘nosotros’ en lengua taína. La organización dominicana sin fines de lucro trabaja en todo el territorio de la República Dominicana y en la región fronteriza de Haití, «contribuyendo a mejorar la calidad de vida de la población y promoviendo la sostenibilidad ambiental».

COMPROMISO

Cuando Izzo llegó desde Italia en 2006 para trabajar un año como voluntaria en los proyectos pilotos que Naciones Unidas implementaba en el área, solo había tres hidroeléctricas funcionando. La primera se construyó en 1997 en la comunidad El Limón de San José de Ocoa.

Veinte años después, 50 proyectos benefician a 70 comunidades locales y una haitiana.

“Al principio no había mucha claridad sobre el modelo ni teníamos mucha experiencia técnica en el desarrollo del proceso, pero a partir de ahí se logró establecer ese modelo que demuestra que el desarrollo no es una cuestión de un proyecto: es un proceso y requiere tiempo”, explica.

Una parte importante del programa es el establecimiento en la comunidad de un sistema de manejo de la hidroeléctrica autónomo, tanto técnico como administrativo.

“Ellos establecen un comité de administración de la hidroeléctrica y tienen que establecer su propio sistema de cobro. La lucha mayor es hacerle entender a la gente que tiene que pagar por el servicio de electricidad. Es una barrera a superar: la gente tiene más propensión a pagarle a una entidad externa, de la cual no sabe nada, que a fomentar un sistema colectivo común”.

Para Izzo, uno de los grandes beneficios de proyectos con este tipo de enfoque es que genera en la población beneficiaria un sentido de pertenencia y de cuidado de su territorio, pues todos entienden que la electricidad es un servicio que depende de la calidad de las fuentes de agua y de las cuencas.

“Uno de los compromisos que toman directamente con el programa es que tienen que reforestar por lo menos 500 tareas en las cuencas y luego, a partir de esas tareas, ellos siguen estableciendo brigadas de restauración y conservación y vigilancia de la cuenca. En algunos casos, como ocurrió en la zona de Arroyo Frío, en Jarabacoa, ellos han identificado áreas donde uno de los tutumpotes de ahí había hecho tumbas para poner fincas de ganado en la parte alta y lograron intervenir donde el Ministerio de Medio Ambiente no había podido. La comunidad se puso fuerte y lograron que las autoridades intervinieran porque la comunidad estaba exigiendo la protección de la cuenca; se logró evitar la tumba de más de 100 tareas de árboles”.

CONTINUIDAD  Y ENLACE

Como institución, Wakía Ambiente surgió en 2008 como soporte del PPS a nivel local, un acuerdo de colaboración que permite canalizar los fondos  para las comunidades.

“Surgió porque creemos que el modelo propuesto por el PPS funciona y es sostenible. Nos dijimos que tenemos que buscar un mecanismo para replicarlo y fortalecerlo, para que las acciones de ese tipo no dependan solo y exclusivamente de decisiones internacionales”.

Si el FMAM-GEF decide parar, dice Izzo, ¿el programa no va a seguir? “Si las acciones son positivas, lo ideal sería que más actores puedan seguir implementándola sin tener la exclusividad”.

El año pasado se creó la Red Dominicana para el Desarrollo Sostenible de las Energías Renovables (Redser) como una organización sin fines de lucro que reúne a las comunidades donde funcionan las microhidroeléctricas. Esta red se ha constituido ya como actor reconocido en la mesa de discusión energética nacional en representación de la perspectiva comunitaria, apunta Izzo.

La tecnología ha permitido reducir los tiempos de intervención en las comunidades más remotas. Los grupos de WhatsApp, por ejemplo, hacen más eficientes las consultas con los técnicos especializados. “Los técnicos comunitarios les mandan un video cuando tienen  un problema y a través del grupo les dicen lo que deben hacer”.


Capacitación. Durante la ejecución de los trabajos los comunitarios participan en talleres sobre temas ambientales, cambio climático y uso eficiente de la energía en los que se involucra a los jóvenes y estudiantes. ©Wakía Ambiente

“Nosotros los campesinos nos creemos brutos, pero cuando nos dan la confianza nos damos cuenta de que no es así”, le dijo a Izzo una vez Epifanio, líder de la comunidad El Higuito de San José de Ocoa.

“Eso fue para nosotros la expresión más alta de lo que significa trabajar para el desarrollo local, porque es empoderar a la gente y darte cuenta que el sistema no logras cambiarlo, pero a nivel local se puede generar transformación, puedes marcar la diferencia para un grupo de personas que después actúa de manera diferente”, sonríe Michela.

Actualmente el programa está seleccionando los proyectos de la nueva convocatoria. De 36 proyectos preseleccionados, se elegirán 24.  “También estamos brindando apoyo a otras cinco o seis comunidades para estudios de factibilidad aquí y en Haití”. En ejecución, entre el PPS y Guakía, hay unos 35 proyectos.

PERFIL.  Michela es licenciada en Ciencias Ambientales con maestría en Ingeniería del Viento. Para su doctorado en Medio Ambiente y Territorio trabajó la tesis “Análisis del clima y sus dinámicas en la República Dominicana e influencias sobre el territorio”. En el país, acompaña procesos de desarrollo con enfoque comunitario participativo, especialmente en el área de energías renovables.  


En la imagen, la bióloga dominicana Yvonne Arias, directora ejecutiva del Grupo Jaragua, y Michela Izzo (d) en el Encuentro Verde, una iniciativa del Listín Diario y la fundación Propagás coordinada por Arias creada para compartir temas ambientales con los lectores. ©Martín Rodríguez/LD

TALLER NACIONAL DE SISTEMATIZACIÓN 2018

CONSTRUYENDO CONOCIMIENTO LOCAL PARA EL CAMBIO GLOBAL, fue el título del Taller Nacional de Sistematización 2018, el cual se llevó a cabo del 21 al 23 de noviembre en el Complejo Ecoturístico Río Blanco (COETURB), con la participación de 21 organizaciones que han finalizado la implementación de proyectos apoyados por el PPS.

En el transcurso de las actividades se tuvo la oportunidad de socializar los resultados e impactos de cada proyecto, reconociendo como una constante la importancia que ha tenido para el éxito de cada iniciativa el empoderamiento de las personas de la comunidad sobre las problemáticas medio ambientales que les aquejan y el fortalecimiento de las organizaciones comunitarias de base para liderar la implementación de soluciones.

Con la implementación de los proyectos 450 familias tienen acceso a energía eléctrica limpia, se intervino más de 5000 tareas de terrenos, pequeños productores agrícolas y apícolas fortalecieron sus capacidades y se conservaron especies endémicas y nativas de la República Dominicana.

Al compartir las lecciones aprendidas producto de la gestión de los proyectos, se identificó la relevancia de fomentar el trabajo en equipo, el cual requiere involucrar a los actores presentes en el territorio con responsabilidades específicas y planes concretos, además de la importancia de dar un seguimiento efectivo al registro de informaciones.

En el proceso se pudo dialogar sobre el aporte a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y reflexionar sobre la importancia de “QUE NADIE SE QUEDE ATRÁS”, para lo cual es indispensable realizar una contextualización de la Agenda 2030 en las comunidades y continuar articulando esfuerzos entre los sectores público, privado, sociedad civil y cooperación internacional.

GUAKÍA AMBIENTE PARTICIPA EN 6A ASAMBLEA DEL FONDO PARA EL MEDIO AMBIENTE MUNDIAL (FMAM)

Guakía Ambiente, en representación de la sociedad civil, estuvo participando en la 6a Asamblea del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), celebrada en Da Nang (Vietnam) del 23 al 29 de junio de 2018. El evento congregó a más de mil personas procedentes de más de cien países.

Miembro de la Red de la Sociedad Civil del FMAM (GEF CSO Network, por sus siglas en inglés), Guakía Ambiente participó de manera activa, realizando aportes en las discusiones de los puntos en agenda del Consejo del FMAM. También contribuyó de manera significativa a la elaboración de la declaración hecha por la sociedad civil global durante el último día de la Asamblea del FMAM.

Guakía Ambiente fue entre las 18 organizaciones seleccionadas a nivel mundial para la presentación de la experiencia desarrollada en la República Dominicana, en colaboración con el Programa de Pequeños Subsidios (PPS-SGP/FMAM/PNUD). Con una intervención titulada «Plataforma de colaboración multi-actores para el fortalecimiento de los impactos hacia la sostenibilidad», Guakía Ambiente presentó el exitoso modelo de intervención que se está implementando en el país, especialmente asociado a la construcción de sistemas microhidroeléctricos comunitarios, fundamentado en el empoderamiento de las comunidades locales y las personas.

Fruto de los intercambios y acuerdos surgidos durante la Asamblea, en los próximos meses Guakía Ambiente estará colaborando a la reestructuración de la red de la sociedad civil global, con el objetivo de mejorar su acción hacia el logro de las metas ambientales acordadas por la comunidad internacional.

PPS anuncia convocatoria para financiamiento de proyectos ambientales en la cuenca del Río Higuamo

Santo Domingo.- El Programa de Pequeños Subsidios del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (PPS-FMAM-PNUD), informa la apertura de la convocatoria focalizada para el financiamiento de proyectos a favor de la protección ambiental de la cuenca del Río Iguamo, la cual cubre las provincias de Hato Mayor y San Pedro de Macorís.

Esta iniciativa se enmarga dentro de la implementación del proyecto regional Integración de la gestión del agua, la tierra y los ecosistemas en los Pequeños Estados Insulares del Caribe en Desarrollo (Proyecto FMAM-IWECO), el cual está siendo ejecutado conjunta entre el Programa de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Programa de las Naciones para el Desarrollo (PNUD).

Para estos fondos podrán aplicar Organizaciones No Gubernamentales Locales sin fines de lucros (ONG) y Organizaciones Comunitarias de Base (OCB), para lo cual se podrá obtener una donación de hasta un máximo de 30 mil dólares para el ejecución de cada proyecto.

Se apoyarán proyectos sobre conservación y manejo re recurnos naturales, manejo sostenible de las tierras, producción sostenible, protección de fuentes acuiferas, reducción de la contaminación de las aguas, entre otros.

La recpeción de ideas de proyecto estará abierta hasta el lunes 13 de Noviembre del 2017.

 

Para ver más  detalles puede acceder al Convocatoria

GUAKÍA AMBIENTE GANA EL NATIONAL ENERGY GLOBE AWARD

Guakía Ambiente resultó ganadora del National Energy Globe Award República Dominicana 2017 con el proyecto «Generación microhidroeléctrica comunitaria en la isla Hispaniola: un modelo exitoso de desarrollo sostenible».

El premio, fundado en el 1999 con el patrocinio de la UNESCO y en cooperación con el PNUMA, con el objetivo de dejar conocer a un público amplio proyectos sostenibles exitosos que presenten soluciones factibles a problemáticas globales, es actualmente uno de los premios ambientales más prestigiosos a nivel mundial.

Este año participaron más de 2000 proyectos de más de 170 países.

El proyecto que Guakía Ambiente ha venido construyendo en sinergia con numerosos actores, tales como el Programa de Pequeños Subsidios (PPS-SGP/FMAM/PNUD), la Unidad de Electrificación Rural y Suburbana (UERS), la Interamerican Foundation, la Fundación Popular, entre otros, fue seleccionado por un comité de evaluación de expertos internacionales de alto perfil.

Los proyectos ganadores serán presentados el 5 de junio, día internacional del medio ambiente, en la plataforma web www.energyglobe.info

Fondo MARENA visita a la comunidad de Mahoma

El viernes 24 de marzo de 2017, el representante del Fondo MARENA, David Arias Rodríguez, visitó a la comunidad de Mahoma, acompañado por el equipo de Guakía Ambiente y el Programa de Pequeños Subsidios (PPS-SGP/FMAM/PNUD).

Fortalecimiento de las capacidades de Técnicos locales

Del 15 al 18 de marzo de 2017, en el Centro Ecoturístico Angostura (distrito municipal Manabao, municipio Jarabacoa, provincia La Vega), la Red Dominicana para el Desarrollo Sostenible de las Energías Renovables (REDSER)

La sociedad civil solicita al gobierno que incluya sus propuestas en la Cumbre Mundial sobre Cambio Climático

Miembros de la sociedad civil y comunidades locales expresan al gobierno la necesidad de incidir en acciones frente al cambio climático y presentar propuestas relacionadas con el uso de tecnologías bajas en emisiones y más eficientes en la próxima Conferencia del Clima de París (COP21)

Representantes del Gobierno y la sociedad civil en la rueda de prensa en la sede del PNUD – BÁRBARA TÁRREGA

Santo Domingo, 20 de noviembre. Representantes de la sociedad civil y comunidades locales de todo el país solicitan al gobierno que incluya sus propuestas sobre cambio climático en el documento Posición País que será presentado en la cumbre mundial sobre el clima en París el próximo mes de diciembre, según han expresado esta mañana en la rueda de prensa celebrada en la sede del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Luciana Mermet, Representante Residente Adjunta del PNUD – BÁRBARA TÁRREGA

Las aportaciones de estos colectivos surgen en el marco de la consulta sobre el cambio climático celebrada los días 3 y 10 de noviembre en Santo Domingo, amparada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. En estas dos jornadas participaron Omar Ramírez, vicepresidente del Consejo Nacional de Cambio Climático y de Mecanismos de Desarrollo Limpio y Luciana Mermet, Representante Residente Adjunta del PNUD, así como 81 entidades de la sociedad civil, 34 de las cuales constituyen organizaciones comunitarias de base, además de 20 instituciones gubernamentales, 6 universidades y 2 empresas.

Addys Then y Esteban Polanco, representantes de la sociedad civil y comunidades locales – BÁRBARA TÁRREGA

República Dominicana es uno de los países más vulnerables frente al cambio climático. “Como organizaciones de la sociedad civil hacemos un llamado para que se favorezcan las energías limpias, para que se incentiven las energías renovables y los mecanismos de producción energética bajos en carbono”, apuntó Addys Then, representante de la sociedad civil y miembro de Alianza. Asimismo Esteban Polanco, representante de la federación de comunidades, añadió “estamos obligados como sociedad, no solamente a reclamar que se tomen medidas a nivel global, sino también a que cada comunidad, a que cada individuo poner su granito de arena. Tenemos como comunidad la responsabilidad de reclamar a nuestros gobiernos que actúen para contrarrestar los efectos del cambio climático, estamos también obligados a posicionarnos a favor del aprovechamiento de las energías renovables, la modificación de nuestras siembras recurriendo a productos alternativos que protejan más las montañas y no contribuyan a la erosión”.

El objetivo de estas propuestas es abogar en favor de las negociaciones hacia un nuevo acuerdo mundial que evite que el crecimiento de la temperatura del planeta supere los 1.5 ºC para el 2100, estableciéndose un régimen de sanciones para los países que incumplan lo pactado.

Entrega del documento a los representantes del gobierno – BÁRBARA TÁRREGA

En esta consulta se remarcó la necesidad de dar ejemplo a otros países en la lucha frente al cambio climático mediante acciones concretas, priorizando el uso de tecnologías bajas en emisiones y más eficientes, y reduciendo el uso de los fósiles, principalmente del carbón. Entre las propuestas se señaló la necesidad poner en marcha planes de ordenamiento territorial basados en la zonificación del territorio en función de sus características específicas. Asimismo se sugirió el establecimiento de sistemas de transportes más eficientes, la restauración forestal que opere como sumidero de carbono, una agropecuaria sostenible y la gestión adecuada de los desechos sólidos.

La voz del campo dominicano se incorpora a la Posición País para la COP21

Líderes de comunidades locales de todo el país demostraron su preocupación por el cambio climático y demandaron una mayor garantía del cumplimiento de las leyes medioambientales durante el segundo Diálogo de la Sociedad Civil y Comunidades Locales Rumbo a la Conferencia del Clima de París (COP21)

Representantes de comunidades de todo el país participan en la Consulta

rumbo a la Conferencia del Clima de París (COP21) – BÁRBARA TÁRREGA

 

Santo Domingo. 13 de noviembre – Representantes de diversos puntos del área rural de República Dominicana se dieron cita ayer en Santo Domingo para aportar su visión sobre las causas y consecuencias del calentamiento global desde el prisma local y, fundamentalmente, para establecer las prioridades que deberán ser defendidas por la Comisión Dominicana en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) que se celebrará en París del 30 de noviembre al 15 de diciembre. La consulta, organizada por el Programa de Pequeños Subsidios del PNUD y auspiciado por la Fundación Popular, sirvió para acercar a las autoridades implicadas una de las voces más afectadas por la problemática: la del campesinado dominicano.

“El cambio climático es de lo más grave que yo he vivido en mis 77 años” declaró José Cruz, de los Dajaos en Jarabacoa. Él sabe de lo que habla; como agricultor, su fuente de ingresos depende directamente de las condiciones climáticas que afectan a los recursos naturales de su territorio. “Estoy convencido de que mi cafetal, que es de lo que yo estaba viviendo, ya casi lo perdí todo”.

Como él, más de 80 representantes de comunidades locales altamente dependientes de actividades agropecuarias, demostraron ser plenamente conscientes de la gravedad de la problemática que es el tema central para la próxima Convención Marco de Naciones Unidas. La mayoría de esas comunidades, además, generan su propia energía limpia gracias a centrales micro hidroeléctricas que recientemente se han visto afectadas por una época de sequía sin precedentes.

La Dra Michela Izzo durante su intervención – BÁRBARA TÁRREGA

“Hoy están aquí porque, aunque son los que menos contribuyen a las causas del calentamiento global, se ven seriamente afectados por sus efectos” destacó la Dra. Michela Izzo, directora general de la Guakia Ambiente, quien explicó el estado del territorio nacional frente a las variaciones del clima y a la acción directa del hombre.


El núcleo central de la consulta fue el trabajo de cinco grupos focales cuyo objetivo fue determinar la posición del colectivo rural frente a la próxima COP21. El resultado del proceso de diálogo evidenció que la sequía es percibida por las comunidades locales como la principal dificultad generada por el cambio climático, seguida de los problemas en la producción agropecuaria. Los participantes reconocieron labores que ya se están llevando a cabo en materia de concienciación, reforestación o transición agraria a formas de cultivo más eficientes; pero reclamaron firmemente un mayor apoyo de las instituciones gubernamentales para el cumplimiento de las leyes medioambientales.

“Cuando denunciamos una depredación a las autoridades no hay consecuencias, ese es el problema” reclama Menelio Herasme, de la comunidad de Duvergé en la provincia de Independencia. Juana Quiroz, de Altamira, en Puerto Plata, coincide plenamente: “Hay que actuar con la ley. Estamos todos de acuerdo porque la situación es igual en todo el país”.

Los participantes de la consulta declararon de forma unánime su voluntad de que se defienda un techo de 1.5 grados centígrados al incremento de la temperatura global para lo que queda de siglo; frente a los 2 grados propuestos por el sistema de Naciones Unidas.

En cuanto a las prioridades para la posición de la Comisión Nacional en la COP21, los grupos focales propusieron la defensa de un sistema de consecuencias, promoción de la participación ciudadana, reducción de emisiones, reforestación y apoyo para la formación medioambiental.

“Yo creo que sí se va a hallar solución, pero hay que presentarle mucha información a la gente, porque hay muy poca información” defendió José Cruz.

María Isabel Valbuena (al fondo) en uno de los grupos de debate – BÁRBARA TÁRREGA


María Isabel Valbuena, presidenta de la Asociación Dominicana de Mujeres en Café, pone en el punto de mira a los estados desarrollados: “Lo que nosotros esperamos es que las potencias, que son al fin y al cabo quienes tienen la sartén por el mango, busquen soluciones. Sólo tenemos un planeta, así que estamos obligados a que se llegue a un consenso.”

Luciana Mermet, Representante Residente Adjunta del PNUD – BÁRBARA TÁRREGA

La Representante Residente Adjunta del PNUD, Luciana Mermet, por su parte, valoró muy positivamente la productividad de la consulta e hizo hincapié en la importancia acercar la voz de las comunidades al gobierno dominicano y a la comunidad internacional. “Hoy se ha hecho una conquista importante, y a partir de ahora cualquier COP deberá incorporar esta mirada y esta voz para representar al país”

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